RENACER DESDE EL SER
TODO LO QUE HACES VUELVE A TI, LA VIDA NO SE QUEDA CON NADA.
En la vida, cada acción que realizamos, ya sea buena o mala,
siempre tiene consecuencias. Se dice que todo lo que haces vuelve a ti, como un
eco que retorna multiplicado. Es una verdad universal que nuestras acciones no
pasan desapercibidas y que, de alguna manera, el universo se encarga de
devolvernos lo que sembramos.
Cuando actuamos con bondad, generosidad y empatía, estas
acciones positivas no solo impactan a quienes las reciben, sino que también se
convierten en semillas que florecen en nuestro propio camino. La energía que
emitimos con nuestros gestos altruistas y solidarios crea un círculo virtuoso
que vuelve a nosotros en forma de amor, gratitud y alegría.
Por otro lado, cuando optamos por el egoísmo, la crueldad o
la indiferencia hacia los demás, también estamos sembrando semillas que
germinarán en nuestro entorno. Las acciones negativas y dañinas no solo afectan
a quienes las sufren, sino que también retornan a nosotros en forma de
consecuencias dolorosas, a veces de manera inesperada.
La vida nos devuelve lo que damos, cada acción, cada
intención, cada pensamiento. Aceptemos el desafío de ser conscientes de
nuestras elecciones y de sembrar semillas de amor y compasión en cada paso que
damos. Así, abrazaremos el flujo de la vida con gratitud y confianza, sabiendo
que todo lo que damos, regresa a nosotros enriquecido y transformado.
COSAS QUE DEBES DEJAR IR
Dejar ir significa dejar de pelear con la vida, aceptando a
las personas, las situaciones, las circunstancias y los hechos tal como se den,
incluidas decisiones y acciones del pasado, lo “malo”, así como lo “bueno”.
Implica saber renunciar no aferrándonos a aquello que la razón nos dice es, en
nuestras circunstancias, imposible o muy costoso de lograr.
Si dejamos de luchar y de resistirnos a lo inevitable,
viviremos plenamente el presente, permaneciendo abiertos a todas las opciones
sin aferrarnos rígidamente a ninguna de ellas. Esto estimula la capacidad de
dar respuestas creativas a la existencia, tal como es en el aquí y en el ahora.
1.Dejar ir algo que te come por dentro es complicado, pero te
ayuda a avanzar en la vida y alcanzar nuevas metas. Es importante que dejes de
lado lo que te detiene.
2.Deja ir todos los pensamientos que no te hacen sentir
fuerte.
3.Deja de sentirte culpable por hacer lo que realmente
quieres hacer.
4.Deja ir el miedo a lo desconocido. Da un pequeño paso y ve
cómo el camino se revela.
5.Deja ir los remordimientos; en un momento de tu vida un
“como sea” puede ser exactamente lo que necesitas.
6.Deja ir las preocupaciones; la preocupación es como rezar
por lo que no quieres.
7.Deja de culpar a los demás; sé responsable de tu propia
vida. Si no te gusta algo, tienes dos opciones, la aceptas o lo cambias.
8.Deja de pensar que tus sueños no son importantes; siempre
sigue a tu corazón.
9.Deja de pensar que todo el mundo es más feliz, más exitoso
o mejor que tú. Estás justo donde tienes que estar.
10.Deja de pensar que hay una manera correcta e incorrecta de
hacer las cosas o de ver el mundo. Disfruta del contraste y celebra la
diversidad y la riqueza de la vida.
11.Deja de pensar que no estás donde debes estar. Estás
exactamente donde tienes que estar para llegar a donde quieres ir, así que
empieza a preguntarte eso, dónde quieres ir.
Olvida el rencor y la ira que guardas hacia tus ex parejas o
familiares. Todos merecemos felicidad y amor; sólo porque algo acabó no
significa que tu amor era equivocado.
Deja de lado tus problemas de dinero. Haz un plan para pagar
tus deudas y enfócate en tu abundancia.
Deja de tratar de salvar o cambiar a las personas. Todo el
mundo tiene su propio camino, y lo mejor que puedes hacer es trabajar en ti
mismo y dejar de centrarte en los demás.
Deja de tratar de encajar y ser aceptado por todos. Tu
singularidad es lo que te hace excepcional.
Deja ir todo el auto-odio. Deja de criticarte y conviértete
en tu mejor amigo.
Cuando dejemos de esperar que las cosas sean distintas a lo
que son, comenzaremos a transitar en el sendero de la paz interior.
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